Evaluación de la ansiedad en niños y adolescentes
Evaluación psicológica para comprender cómo se manifiestan los miedos, las preocupaciones o la evitación y valorar qué apoyos pueden ser más adecuados.
¿Qué observamos en una evaluación de la ansiedad?
En la evaluación observamos qué situaciones generan malestar, cómo se manifiesta la ansiedad, qué hace el niño o adolescente para afrontarla y cómo afecta a su vida cotidiana.
Miedos, preocupaciones y anticipación
Valoramos qué le preocupa, con qué frecuencia e intensidad aparece y si tiende a anticipar que algo negativo puede ocurrir.
Respuestas físicas y emocionales
Exploramos si aparecen tensión, molestias físicas, dificultades para dormir, irritabilidad, llanto, bloqueo o sensación de pérdida de control.
Evitación y búsqueda de seguridad
Observamos si evita determinadas situaciones, necesita acompañamiento constante o busca confirmación repetida para sentirse seguro.
Impacto, contexto y evolución
Analizamos desde cuándo ocurre, en qué situaciones aparece y cómo está afectando a la autonomía, la convivencia, el aprendizaje o las relaciones sociales.
Cuando la ansiedad aparece junto a dificultades persistentes de atención, aprendizaje o conducta, conviene valorar cómo se relacionan y qué apoyos deben priorizarse.
Podéis ampliar la información en las páginas sobre evaluación del TDAH, dificultades de aprendizaje y problemas de conducta.
Formas frecuentes de manifestación
La ansiedad puede expresarse de formas diferentes según la edad, la situación y el momento evolutivo. Estas manifestaciones son orientativas, pueden coexistir y no permiten establecer un diagnóstico por sí solas.
Ansiedad por separación
Malestar intenso o preocupación excesiva ante la separación de las figuras de referencia. Puede manifestarse en dificultades para quedarse solo, dormir fuera de casa o acudir al colegio.
Ansiedad generalizada
Preocupaciones excesivas y difíciles de controlar sobre diferentes áreas de la vida cotidiana. Pueden acompañarse de tensión, irritabilidad, dificultades de concentración o problemas de sueño.
Fobia específica
Miedo intenso y persistente ante un objeto o una situación concreta, como determinados animales, las inyecciones o las tormentas. La anticipación o el contacto puede provocar evitación o un malestar elevado.
Ansiedad social
Miedo intenso a sentirse observado, juzgado o avergonzado en situaciones sociales. Puede aparecer al participar en clase, hablar con otras personas o realizar actividades en público.
Estas formas pueden solaparse y variar con la edad. La evaluación permite comprender qué dificultades predominan, cómo afectan al día a día y qué apoyos pueden resultar más adecuados.
Nuestra metodología
El proceso suele organizarse en una primera visita con la familia, una fase de evaluación, la devolución de resultados y, si es necesario, una propuesta de orientación o intervención.
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La primera visita se realiza con la familia, sin el menor. Su objetivo es comprender el motivo de consulta, recoger antecedentes relevantes y explorar cómo se manifiestan las dificultades en casa, en el centro educativo y en otros contextos.
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Se utilizan entrevistas clínicas, cuestionarios y otras herramientas de evaluación ajustadas a cada caso para analizar la frecuencia, la intensidad, la duración, el contexto y el impacto funcional de la ansiedad. El número de sesiones dependerá de la complejidad de la evaluación.
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En la sesión de devolución se explican los resultados de forma clara y se entrega un informe clínico por escrito con las conclusiones principales, la hipótesis clínica, los factores relevantes observados y las orientaciones recomendadas para los siguientes pasos.
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Cuando es necesario, la intervención se orienta a las dificultades detectadas y se adapta al perfil del niño o adolescente, combinando trabajo clínico con el menor y orientación práctica a la familia para manejar mejor determinadas situaciones de ansiedad.
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Cuando resulta útil, puede realizarse coordinación con el centro educativo u otros profesionales que estén interviniendo, siempre con el conocimiento y acuerdo de la familia, para comprender mejor cómo se expresa la ansiedad en distintos contextos y facilitar una respuesta más coherente y coordinada.
¿Quién te atenderá?
Psicólogo general sanitario, colegiado n.º 26898, especializado en infancia y adolescencia.
Contacto
Si tenéis dudas sobre la situación de vuestro hijo o hija, podéis solicitar una primera visita para explicar la situación y valorar qué pasos pueden ser más adecuados.
Datos de contacto
Consulta presencial:
Carrer de Llobateras, 6-10, Local 1, 08191 Rubí, Barcelona
Contacto:
Email: info@rosellpsicologia.com
Teléfono: (+34) 608853983
Horario de atención:
Atención con cita previa de lunes a sábado.
Preguntas frecuentes
A continuación encontraréis respuesta a algunas dudas habituales. Si necesitáis una orientación más concreta, podéis contactar para valorar vuestro caso.
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Puede ser útil cuando los miedos, las preocupaciones, la evitación o el malestar físico son frecuentes, intensos o persistentes y empiezan a interferir en la vida familiar, escolar o social.
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No. Algunos miedos y preocupaciones forman parte del desarrollo y pueden aparecer ante situaciones concretas. Conviene valorarlos cuando resultan desproporcionados, se mantienen en el tiempo o limitan el día a día.
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La evaluación se adapta a cada caso y suele incluir una primera visita con la familia, entrevistas, cuestionarios y la recogida de información de los contextos relevantes. Al finalizar, se explican las conclusiones y se entrega un informe por escrito.
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La intervención ayuda a comprender qué está manteniendo la ansiedad, desarrollar recursos para manejarla y afrontar gradualmente las situaciones que se evitan. El proceso se adapta a la edad y a las necesidades del niño o adolescente.
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La familia ayuda a comprender cómo aparece la ansiedad en el día a día y qué respuestas pueden facilitar su manejo. Según la edad y la situación, la intervención puede combinar el trabajo con el menor y la orientación familiar.
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La motivación y la voluntad del niño o adolescente son imprescindibles para que el proceso terapéutico pueda avanzar. Si no quiere acudir, conviene no forzar el inicio: puede trabajarse primero con la familia y avanzar paso a paso, respetando sus tiempos hasta que exista una disposición suficiente para participar.